10+1 cuentos de Eric Carle para regalar

En este rincón de la Iagosfera somos muy pero que muy fans de Eric Carle, ilustrador y escritor estadounidense que es autor de decenas de títulos que se han convertido en clásicos de la literatura infantil. Nos encanta por sus característicos e identificativos collage de manchas de color, porque sus libros están llenos de sorpresas como páginas troqueladas, láminas superpuestas para descubrir qué es lo que hay detrás, páginas desplegables y porque, además de bonitas historias que nos acercan habitualmente a la naturaleza y al mundo que nos rodea, siempre aprendemos algo: los números, los colores, las partes del cuerpo, las fases de la luna, los días de la semana… o inglés, pues sus fórmulas repetitivas y su lenguaje sencillo nos permiten atrevernos con la versión original. A nuestros comandantes, además, les rechifla poder anticiparse a lo que va a venir.

A continuación os mostramos una selección de las obras de Eric Carle que conocemos y más nos han gustado. La mayoría pueden encontrarse en varios formatos, el más económico suele ser el pequeño de cartón, que es muy manejable, ocupa poco y está genial para llevar de viaje. (Ojo, que enlazamos con Amazon para que os hagáis una idea de formatos y precios, pero no siempre coincide con la obra ofrecida por la editorial en España, en este caso Kókinos excepto para ‘El caballo azul’, de Kalandraka). Menos ‘De la cabeza a los pies’, los hemos encontrado todos en la Biblioteca Ánxel Casal de Santiago. En cuanto a la edad, se trata de cuentos recomendados para la etapa de infantil hasta los seis años; he dejado para el final los que tienen más texto pero no sabría deciros cuáles le gustan más a cada comandante, de tres y cinco años. Los más sencillos le permiten al mayor ver que puede leerlos entero él solito.

1. La pequeña oruga glotona. (Kókinos) El clásico de Eric Carle por antonomasia, publicado por primera vez en 1969, nos explica con sencillez el proceso de la metamorfosis. Aquí os dejamos la portada de la última edición en gallego, traducida por Montse Pena Presas y que recomendamos.La oruga glotona

2. El artista que pintó un caballo azul (Kalandraka). Animales llenos de color para reivindicar la libertad creativa y homenaje al precursor del expresionismo Franz Marc. Fue el que más le gustó al comandante pequeño de los que le mandaron en la mochila viajera. También tiene versión en gallego.
cabaloazul

3. De la cabeza a los pies (Kókinos). ¿Somos capaces de mover el cuerpo como los animales? A nosotros nos lo prestaron en inglés, golpeamos el pecho como el gorila, pateamos como el burro, arqueamos la espalda como el gato y coreamos «I can do it».cabeza

4. La araña hacendosa (Kókinos) La oveja la invitó a correr, el pato a nadar, el perro a cazar gatos… pero la araña estaba muy ocupada tejiendo su tela. ¿Y qué pasó?

arana

5. Mi primer libro de las formas (Kókinos) Los más pequeños aprenden jugando con las dos partes en que están divididas las hojas. También hay libro de colores, números y letras.formas

6. Papá, por favor consígueme la luna (Kókinos). Lo exprimimos al máximo con la última súper luna. Al comandante mayor le gusta mucho contarlo y la parte que más gracia me hace es cuando dice que, como la escalera del papá es tan grande, no cabía en el libro y tuvieron que pegarle hojas. Lo hemos leído en inglés.

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7. Amigos (Kókinos). Una oda a la amistad desde la perspectiva de dos amigos que se ven obligados a separarse. Eric Carle se basó en una foto tomada en su infancia para preguntarse dónde estaría la niña que aparecía abrazada a él. Casi ochenta años después, el libro,que fue publicado en 2013, obró el milagro del reencuentro.
amigos

8. La mariquita gruñona (Kókinos). A la mariquita eso de compartir no se le daba nada bien y decidió medir sus fuerzas con las de otros animales… fábula con moraleja. Nosotros leímos y releímos la versión en gallego (‘A xoaniña rosmona’), que lamentablemente está descatalogada.

mariquita

 

9. La semillita (Kókinos). El ciclo de vida de una planta contado desde la perspectiva de una pequeña semilla. La edición normal de Kókinos trae diez semillas de girasol para plantar pero, como no las podemos utilizar porque el libro es de la biblioteca, no hay día en que el comandante mayor no pregunte cuándo vamos a ir a la tienda de las semillas. Quizás traigan alguna los Reyes. semillita

10. Don Caballito de Mar (Kókinos). Estamos muy habituados a que sean las mamás las que cuidan de las crías pero hay especies en que los papás son los encargados. Estupendo para educar en igualdad.
caballito

10+1. Sueños de nieve. (Kókinos). Lo hemos dejado para el final, pero es precisamente el primero del que nos acordamos cuando se acerca la Navidad pues la magia de estas fechas impregna sus páginas y seguramente, como a los comandantes, os hará confundiros de protagonista. Hay que elegir la versión sonora.

nieve

 

¿Conocéis alguno de estos cuentos? ¿Nos queréis recomendar algún otro de Eric Carle? A nosotros nos encantaría visitar su museo en Amherst (Massachussets), que acoge talleres de dibujo, exposiciones, un auditorio donde se representan obras del autor…

¿Qué os parece si hacemos un tuppertoys?

Los que no tenéis unos añitos, no os acordaréis de aquellos primeros tuppers de Avon o Standhome a los que yo tuve que asistir de niña. Ya crecidita, conocí los tupper sex en las despedidas de soltera de las amigas y ahora, con la familia antonata al completo, he participado en mi primer tuppertoys, organizado por Bloggal en Vigo, y que me (nos) ha gustado mucho.

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Para empezar, hablamos de juguetes y creatividad. ¿Cuántas veces no habremos oído y dicho aquello de «fíjate, con la de cosas que tiene y con lo que más se entretiene es con una piedra?». Pues la verdad es que, tal y como contó  Bea de sereducadorahoy,  es que cae de cajón que si a un niño le das un juguete que lo hace todo apretando un botón, se canse enseguida de él tanto porque el niño no tiene que hacer nada como por lo repetitivo que resulta. Por el contrario, se mantendrá entretenido con uno que le permita desarrollar la imaginación, que hoy sea una cosa y mañana otra. Vamos, que cuanto más desestructurado, mejor. Y fue ese tipo de juguetes los que vimos en el tupper gracias a Sonia, de mundoaoreves, y la juguetería Hola Caracola.

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Pero, además de poder experimentar con los juguetes, los tupper toys nos permiten testar cuáles son los que más les gustan a nuestros peques, además de jugar en familia, que también es muy pero que muy importante. Así, los papás antonautas pudimos ver que al comandante mayor, que es de construcciones y desafíos, los que más le gustaron fueron el Cactus de equilibrio de Plan Toys  y las piezas de construcción Broks.

Aunque lo máximo del mundo mundial fue para él lograr sostener sin que se cayeran estos alambres, «fideos de colores» dice, del Suspend Junior de Melissa and Doug. Aquí, la prueba:

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Por su parte, al pequeño, que vive las veinticuatro horas abducido por los súper héroes y tiene una imaginación prodigiosa, le encantaron «el murciélago y la moto de Batman», lo que traducido a nuestro idioma viene siendo el puzzle Plus Plus, con el que puedes construir murciélagos, motos y lo que quieras (y que, comprobada su versatilidad, ligereza, resistencia y saber que lo puedes llevar a cualquier lado, fue también mi favorito).plusplusTambién jugó mucho haciendo torres, encajando y uniendo con hilo las  piezas de madera de Grapat, apuesta de una familia catalana.

Y eso no fue todo. Porque nos hemos venido a casa con una bolsa llena de regalos, que se suman al juego de doctor de Plan Toys, que se autoadjudicó como mano inocente del sorteo el comandante mayor. La imagen no creáis que me fue fácil hacerla, primero tuve que fotografiarlos a ellos y luego dominar su impaciencia: «Mami, es que es una plastilina muy blandita y súper moldeable que es fácil de limpiar». ¿De dónde saca esas antenas? Jajaja. Pero ahí llevan buena parte de la mañana jugando con la plasti de Mad Mattr (sin gluten), las piedras para pintar Crayon Rocks y la arena Kinetic Sand.

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En fin, que ya veis que por aquí nos quedan medio hechas las cartas a Papá Noel, los Reyes y el Apalpador (sí, en los cuentos que estamos leyendo dicen que al Apalpador también se le escribe). Si vosotros queréis probar los juguetes, sólo tenéis que poneros en contacto con Sonia (acordaos, www.omundoaoreves.com) para que os prepare vuestro tuppertoys. Os juntáis seis familias, hacéis una merienda (o, si podéis, se le encargáis a alguien que la haga tan riquísima como la que nos ofreció Arce Bake Shop Baiona) y vaya buen plan para una tarde de fin de semana. Casi mejor lluviosa. ¿O no?